La presencia ignorada de Dios

En los seres humanos existe una espiritualidad inconsciente (Frankl, V., 2001) y a ella acudimos tarde o temprano, en algún momento de nuestras vidas. Sin embargo, vivir en la presencia permanente de Cristo es justo lo que necesitamos para alimentar el alma (mente) de una alta calidad de vida humana.

 

La presencia Ignorada de Dios: Un relato desde mi propia experiencia de vida.

Lo que voy a escribir a continuación fue una vivencia extraordinaria que ha marcado mi vida a partir de mis cuarenta años de edad. Creo, que vale la pena contarles mi propia historia sobre la presencia ignorada de Dios.

Fue en el año 2010 cuando descubrimos que nuestro padre tenia un cáncer, ya muy avanzado y en donde los médicos pronosticaban no más de seis meses de vida.

Antes de esta noticia, nuestro hogar era fantástico, disfrutábamos nuestras vidas diarias a lo máximo,  nuestro padre era un rayo de luz que equilibraba días difíciles y días estupendos con tan solo sentarnos a conversar, disfrutar de un buen café andino al atardecer.

Sus historias de vida nos hacían olvidar todo lo malo, pues nos sacaba de la zona difícil y nos ubicada en lo trascendental, la familia.

Le pedí a Dios que no se lo llevara tan temprano, a cambio le ofrecí mi vida.

Yo ore, muchas noches, me concentraba en la oración, sentía que me conectaba con algo más allá de mi propia naturaleza y comencé a  creer en el milagro de la sanación de mi padre desde la fe.

Sin embargo, a pesar de mi fe, mis oraciones poco pudieron hacer, así, vimos a mi padre languidecer su vida rápidamente sin poder hacer  nada para impedirlo. La medicina no funcionaba, ni mis oraciones tampoco.

Fue así como entre en un conflicto entre mi Fe, mi religión que me llevó hacia el “ateísmo”.

Comencé a alejarme de Dios,  fue una decisión, como muchas en mi vida. Sin duda estaba pidiendo algo extraordinario al “Todo Poderoso”, y lo hacía consciente que solo él, Dios, podría hacerlo con su infinito poder. Pero, la realidad fue contundente. Mi padre se fue para siempre.

Los días, semanas siguientes, me abrumaron en medio de una soledad inmensa. Me aleje hasta de la familia, quizá decepcionado, no podía comprender cómo mi padre, un Ser Humano excepcional nos dejará tan pronto, era un hombre impecable, sus vecinos en casa y todo el que lo conoció lo respetaban y lo adoraban.

Mi padre, era un amante de la agricultura, le gustaba sembrar árboles, le encantaba sentarse a conversar con la familia y amigos, era un protector de la herencia cultural de sus padres, así nos enseñó a ser correctos.

Mi mente se negaba a pensar en Dios, y hasta renegué de él. Estaba decidido a abandonar mi religiosidad.

Fue así como decidí, y es aquí donde radica lo fundamental, la vida se construye en base a buenas o malas decisiones. Lo que decidas hoy afecta o beneficia tu presente y devenir.  Yo decidí obligar a mi mente a sacar de mi alma (mente) a Cristo, y algo curioso comenzó a suceder  a mi alrededor.

No solo me aleje de las cosas de cristo, perdí contacto con mis amistades, comencé a tener diferencias  con algunos familiares que si creen fervientemente en su religiosidad, mi vida se estaba vaciando cada día, y es asi como sentí que ya no tenia sentido todo.

Mi mente resiliente me aconsejo volver a retomar mi diálogo eterno con Dios.

En una mañana de un sábado, muy temprano me levanté de mi cama, me dirigí a la habitación de mi madre y le dije, mami, a partir de hoy voy a regresar a mis encuentros con mi Dios. Me he sentido muy vacío por dentro de  mi alma (mente). Necesito llenar ese vacío “reNovando mi Fe”.  

Fue otra gran decisión, quizá la más grande decisión de mis primeros 50 años de vida. Hoy, acepte lo que Dios tiene para mi.  Comencé a darle un sentido coherente y disciplinado a mi vida. No es la inteligencia lo que te lleva a lograr un bienestar, es la disciplina.

Mi gran reflexión, mi Ser es profundamente religioso, yo necesito temer a Dios.

La religiosidad me acompaño aun en la ausencia de Dios en mi alma (mente).  Creo que el Ser humano necesita temer al “Ser Supremo”.  Hoy me siento recompensado con mucho más de lo que esperaba de mi propia vida. Por eso les doy mi testimonio, mientras tengamos a Dios en nuestras almas (mentes) todo va a ir mejor.

Saber trascender en la Vida. Nuestro Padre fue integro, sin fisuras. Profundamente humanista. Una personalidad fuerte y al mismo tiempo amorosa. Un ejemplo a seguir.

Brigido Rivas: Saber trascender en la Vida. Nuestro Padre fue integro, sin fisuras. Profundamente humanista. Una personalidad fuerte y al mismo tiempo amorosa. Un ejemplo a seguir.

Uno de los momentos que más recuerdo de mi padre, fueron aquellos en que en medio de tan avanzada enfermedad, su religiosidad y fe en Cristo fue impecablemente sumida. Sus oraciones fueron permanentes. No tengo dudas que él está allá, al lado de Dios, acompañándome en todo momento. Gracias papá!.

Nunca estuve solo,  Dios siempre me acompañó. Hoy puedo decir, que he construido un puente con Dios, y lo hice desde mi fe y las enseñanzas de mi padre y que Dios lo tenga en la gloria! Amen.

“Por lo cual, por amor a Cristo me gozo en las debilidades, en afrentas, en necesidades, en persecuciones, en angustias; porque cuando soy débil, entonces soy fuerte.” ‭‭Corintios‬ ‭12:10

 

Comentarios (3)

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    elibarria     noviembre 19, 2017 at 6:21am

    La vida la construimos nosotros mismos, desde nuestro interior..y de nosotros mismos depende surgir o seguir decayendo. Creo que no existe el equivocarse de hacer o no algo..De eso crecemos ..Se llaman lecciones , y eso mismo nos permite avanzar sin volver a caer en el prejuicio.

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    Erikca Solis     noviembre 19, 2017 at 10:14am

    Si, estamos de acuerdo contigo Eli. Sin embargo, muchas veces nos sentimos desorientados y es allí donde necesitamos de un apoyo para darle respuestas a algunos eventos que nos sorprenden. Siempre vamos a necesitar a alguien que nos ayude a reflexionar desde sus propias experiencias. Gracias por participar en la discusión sobre La presencia Ignorada de Dios. Saludos

  3. Avatar
    elibarria     noviembre 19, 2017 at 3:21pm

    Hola Ericka..Tienes mucha razón. La experiencia de otros siempre sera enseñanza para quienes creen que están en un campo sin salida o en el equivocado… Creo que el trabajo de la reflexión comienza desde nuestro propio interior porque es ahí donde empezamos a descubrir nuestra misión de ser y estar.

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